08/10/2017

SI TE FOCALIZAS EN TUS FORTALEZAS, LA VIDA ES MUCHO MÁS FÁCIL

Entrevista Xantal Llanvina. Girona, 8 de Octubre de 2017. El Punt Avui TV

Cuando somos conscientes de cómo vivimos nuestras emociones en el día a día y de lo que está pasando, el cambio real aparece

Desde la alegría, el bienestar, la ilusión y el entusiasmo, las cosas son mucho más sencillas para ti y para los que te rodean

La coach Joana Frigolé apuesta por potenciar todas las fortalezas de las personas más que intentar arreglar las carencias. En un mundo donde prima el individualismo y la obtención de resultados al precio que sea, a veces tal vez haya que poner el freno y darnos cuenta de quienes somos realmente y donde queremos ir a parar. Escuchar nuestras emociones, entenderlas y, si es necesario, transformarlas. Si aprendemos a estar conectados con nosotros mismos, dice, la vida dejará de ser una sucesión de obligaciones agotadoras y aprenderemos a disfrutar.

 "La gratitud por lo que has recibido es una de las fuentes más valiosas de bienestar." Dar las gracias ¿nos hace más felices?

Nos facilita las cosas. Vivimos en una sociedad muy exigente que se centra mucho en los defectos y en el que no funciona. Dedicamos muchas horas a quejarnos y miramos poco en lo que sí que funciona o lo que tenemos. Poniendo más el foco en el que funciona, en nuestras fortalezas, la vida sería mucho más fácil. Hay que decir y oír la palabra gracias. Cuando llegas por la noche a casa después de un día duro, piensa en las cosas que has recibido y que han funcionado. Y también agradecer más las cosas a los demás.

Es 'coach' y habla mucho de emociones, creencias y acciones...

Vengo de recursos humanos y me he ido dando cuenta de que las organizaciones y las familias nos hacemos la vida complicada. La gente no es consciente de que vivimos siempre con emociones negativas, provocadas por creencias o formas de pensar que en lugar de hacernos avanzar nos hacen sufrir. Me he ido especializando en indagar cuáles son las más recurrentes. Si pensamos de determinada manera estamos alimentando emociones concretas: tristeza, rabia y miedo, sobre todo, que desgastan la energía de la gente. Desde la alegría, el bienestar, la ilusión y el entusiasmo, las cosas son más fáciles.

¿Y por qué las personas se crean emociones negativas?

Una muy arraigada es convertir las cosas más cotidianas en una obligación. Vivimos en una sociedad muy exigente, competitiva, y de las cosas más normales hacemos problemas. ¡Y no lo son! Si estás vivo, la lavadora se debe estropear, el ordenador debe fallar y alguna negociación que contabas que saldría bien no lo hará. Pero eso no son problemas: son aprendizajes.

Dice que miramos demasiado al pasado y aconseja mirar muy bien el presente para que nos guste el futuro.

Vivimos poco en el aquí y ahora porque estamos muy atascados en historias del pasado. Los procesos de coaching que hago, tienen tres pasos. Primero: ordenar el pasado, vivir las experiencias pasadas con gratitud y ver que nos sirvieron para aprender algo. Segundo: la forma en que vivimos el presente. Sabemos la teoría pero debemos aprender a serenarnos y hacer lo que toca en el momento. Y por último está la capacidad de ilusionarse por el futuro. Hay mucha gente que cuando lo mira lo que ve es lo poca cosa, por lo tanto, generarás poca cosa.

Y hay que tomar decisiones. Usted misma dejó su trabajo para hacer de 'coach'.

Trabajaba en recursos humanos y veía que haciendo buenos organigramas, definiendo los puestos, haciendo selección, se mejoraban muchas cosas en el aspecto organizativo, pero a menudo las personas seguían siendo infelices. Vengo de unos años en los que se hacía mucha formación en habilidades directivas, técnicas de venta, de hablar en público y de trabajar en equipo. Parecía que si les dabas todo esto, todo el mundo funcionaba mejor. Pero poco a poco llegas a la conclusión de que las personas, por mucho que sepamos que hay cosas que tenemos que hacer diferentes, no las hacemos si no hay un cambio desde dentro. Hasta que no se modifiquen las emociones de las personas, el entorno no cambia.

Hay muchas personas que piensan que el 'coaching' no sirve de nada.

Cuando las personas vienen a hacer coaching es porque están en un momento crítico. Algo se les ha roto o ha dejado de funcionar. En el trabajo, o donde sea. Mientras en tu vida cotidiana vas funcionando y estás bien, puede que no necesitas un coach porqué el coaching requiere un esfuerzo. Es un cambio interno que repercute en todos los ámbitos. Te abre los ojos para mirar en muchas direcciones: de dónde vienes, qué quieres y si lo que estás haciendo lo quieres hacer de otra manera. El coaching lo que hace es ampliar las posibilidades de cómo podrías vivir la vida.

¿Me puede dar algún ejemplo de cómo el 'coaching' puede cambiar una persona?

Quizás uno de típico sería el de un directivo que viene desbordado, angustiado. Tiene el éxito que buscaba pero no es feliz y nota que la familia ha pagado un precio por todo esto, y no están bien. Entonces vienen a hacer un aprendizaje de cómo es que han llegado hasta aquí, y hasta qué punto para llegar a ser el primero, han pagado un precio muy elevado en el plano personal. A menudo las personas que tienen éxito son muy exigentes con ellas mismas y no se dejan espacio para hacer nada mal. Cuando tienes una edad, piensas que quizá no hay que estar siempre así y que querrías vivir con más calma, serenidad, amor y ternura. Entonces empiezan a vivir el trabajo de una manera diferente, a disfrutar más de las relaciones, a delegar mejor, a no querer tener el protagonismo sólo ellos, dar espacio a los demás para que pasen, etcétera.

Trabaja potenciando las fortalezas, ¿verdad?

Esta es la idea: confiar en la persona y que ella se fije más en todo lo que ha hecho bien. Cualquier defecto que te veas habla de una virtud que tienes. Lo que pasa es que cuando no sabes dosificar tus fortalezas, y las usas en exceso, te puede perjudicar. Muchas cosas que tú, o los otros, ven como un defecto, son virtudes que tienes pero que tienes que aprender a utilizar. Y es mejor que pasarnos la vida arreglando defectos.

¿Cómo descubrir talentos?

Buscando momentos en que has hecho cosas y te has sentido muy satisfecho y confiado en ti mismo. Momentos en que disfrutas y fluye haciendo algo. Fluir es una emoción de presente. Es diferente de la tranquilidad. Es dejar salir todo lo que tienes dentro. Muchas veces hemos sido educados para llegar lejos o por tener trabajos con futuro y quizás esto ha hecho que perdamos el foco de cuál es nuestro verdadero talento. 

¿Cuál es la carencia más común? ¿La falta de autoestima?

La falta de confianza, para mí, es miedo. Sólo tenemos cinco emociones: la alegría, el amor, la tristeza, la rabia y el miedo. Y la autoestima o la poca confianza en uno mismo, es miedo de no ser capaz, de no poder, de no llegar. El miedo es una emoción que vive en el futuro y cuando yo no confío salir adelante de donde estoy ahora es cuando tengo poca autoestima. En general, cuando la gente va a hacer coaching, lo hace con poca confianza para poder salir adelante con los recursos que tiene ahora.

Dice que no debemos separar el ámbito personal del profesional. ¿Por qué?

Cuando tenemos problemas, por ejemplo, para trabajar en equipo, o no saber decir que no, o de gestión del tiempo... nos pasa en el trabajo y en casa. Y muchas veces es la misma competencia, la misma dimensión, cambiando cosas en un lugar, sirven para el otro. Cuando lo trabajas en global el cambio es brutal porque mejoras tanto en casa como en el trabajo. Todo el mundo está contento en todos los entornos.

Hace 'coaching' en empresas. ¿Cuál es el problema más grave entre directivos y trabajadores?

Los desacuerdos. Generalmente hay una infravaloración: los directivos suelen creer que los equipos no trabajan lo suficiente y están desmotivados, y los equipos piensan que los jefes no les marcan suficientemente las funciones y lo que deberían hacer. Hay poca conversación constructiva. En general, tanto en la vida privada como en las organizaciones, hay poca capacidad para ir y pedir lo que crees que es legítimo. La gente nos quejamos mucho pero fuera de contexto y no sabemos ir a las personas a pedir u ofrecer lo que podríamos.

También habla de mejorar el estado de ánimo. ¿Como se puede hacer?

Las organizaciones no se dan cuenta que si tú cada día, o muy a menudo, estás triste, o te enfadas, o tienes miedo, tu estado de ánimo es el de la emoción que tienes más a menudo. Y a las organizaciones también pasa. Hay empresas en las que siempre se pone el foco en lo que no funciona, hay crispación, gente con la que hay mal rollo... y todo ello cambia el estado de ánimo. Cuando somos conscientes de que la forma como vivimos nuestras emociones en el día a día influye en lo que está pasando, el cambio aparece.

Está preparando un libro para Sant Jordi. ¿Qué destacará?

Recojo el proceso habitual de coaching y explico cómo trabajo los conflictos de pasado, como los ordenamos y liberamos emociones que no sirven. Hablo del mindfulness, presente, técnicas de relajación y también todo el tema de visión, mirar el futuro y por último, acciones y cómo podemos cambiar.