¿QUÉ ESTADO DE ÁNIMO TIENEN LOS EQUIPOS EXTRAORDINARIOS?

Muchas veces, los equipos nacen y se ponen en marcha cuando sus miembros comienzan participando a través de las opiniones. Es decir, "hablar por hablar" pero sin ningún tipo de compromiso de acción.

El primer paso para convertirse en un equipo implicará su capacidad para pasar del caos de opiniones iniciales a definir un reto que los conecte a través de acciones, hechos y realidades prácticas. En ningún caso consideraremos que es un equipo cuando los participantes llegan a la conclusión de que "alguien que no está presente... debería hacer algo...". De eso yo no lo llamo trabajo en equipo, sino endosar el muerto.

Sabremos que estamos en línea de trabajar en equipo, cuando todos perciben que las acciones a realizar no serán fáciles, pero las viven como factibles si son capaces de conseguir que todo el mundo ponga de su parte.

Así es como todos se ponen en acción para organizar el espacio, los recursos y las personas en este objetivo común. Todos los participantes serán considerados importantes y sacarán un gran rendimiento de las diferencias, particularidades y discrepancias.

Lo que realmente les acabará convirtiendo en equipos extra-ordinarios y diferenciándolos, serán las emociones que utilizarán y pondrán en juego mientras trabajan para lograr este objetivo:

Visión compartida, ilusión, entusiasmo, optimismo, confianza mutua, proactividad, orgullo y sentimiento de pertenencia. Estas emociones les darán energía, vitalidad y capacidad para ponerse en marcha y para superar todas las dificultades y frustraciones que se generarán durante el proceso y, por supuesto, les permitirá mantenerse firmes hasta el final.

Si el equipo entra y se contagia de desánimo, tristeza, rabia, envidia, miedo, ... todas sus fortalezas y capacidades quedarán apagadas y afogades en un mar de quejas, reproches y lamentos que implicarán el despilfarro de su energía y harán que la organización o grupo entre en un estado de ánimo enfermizo, depresivo y ansioso que se entretiene en opinar sobre lo que los demás o el mundo debía haber hecho o debería hacer para ellos.

 

  • ¿Eres miembro de algún equipo extra-ordinario?
  • ¿Qué emociones estás permitiendo que te contagien?
  • ¿Qué emociones estás aportando tú a los equipos en los que trabajas y vives?
  • ¿Qué emociones y qué podrías aportar tú, que ahora no aportas?


© Joana Frigolé