PORQUE CUESTA TANTO CAMBIAR O MEJORAR LO QUE NO TE GUSTA DE TI

A menudo pensamos y afirmamos que tendremos que cambiar o mejorar algún rasgo que nos caracteriza. Todos tenemos algún defecto pendiente y / o en proceso de arreglar.
Vamos, que hemos vivido con la creencia de que salimos defectuosos de fábrica. Nuestros padres nos lanzaron al mercado de la vida, con un carácter que tiene alguna tara, que implicará que nos comparamos con el resto de terrenas haciéndonos menysvaloracions a lo largo de toda nuestra vida.

Hemos aprendido a mirarnos, observarnos y compararnos desde el que nos falta, lo que no tenemos y lo que no funciona. De pequeños nos juzgan, nos regañan, nos avisan, nos aconsejan, nos hacen notar, ... todo lo que no deberíamos hacer. De grandes, no necesitamos que nadie nos lo diga. Nosotros somos mucho más duros y crueles con nosotros mismos de lo que lo fueron los adultos que nos guiaron en su momento.
Así pues, todos solemos tener claro lo que no queremos o lo que no debemos hacer ... Pero cuando más pensamos más nos damos cuenta de que nuestro razonamiento se convierte en una trampa. Es decir que, cuando más queremos "controlar", "mejorar" ... más fuerza toman estas emociones que no nos gustan de nosotros mismos. Así pues, este paradigma que, con buena intención puede generar ganas de mejorar y no acomodo, en la mayoría de las ocasiones provoca el efecto contrario, es decir agotamiento, tristeza y resignación. Y lo que es más grave, nos genera ceguera para ver y valorar el talento natural que nos hace diferentes y especiales.

COMO DAR LA VUELTA AL PARADIGMA DE LOS "DEFECTOS"?

Por suerte, las cosas son mucho más sencillas de lo que nosotros nos empeñamos en creer a veces. Precisamente esta característica que no nos gusta de nosotros mismos, tiene otra cara que refleja nuestro talento natural. Nos habla de alguna fortaleza que nos ha sido y nos será muy útil a lo largo de nuestra vida.

  • Si te consideras inseguro / a dice de ti que eres cauteloso/a
  • Si te consideras impulsivo / a dice de ti que eres una persona decidida y resolutiva
  • Si te consideras demasiado perfeccionista dice de ti que eres muy fiable cuando los detalles tienen importancia
  • ....

Así pues, se trata de que aprendas a dosificar y utilizar tus fortalezas, utilizándolas a tu favor en el momento preciso y en la dosis oportuna. Porque es precisamente cuando abusa o lo utilizas en exceso, cuando tú mismo / a lo conviertes en aquel defecto que tantos dolores de cabeza te genera. Y como el inconsciente no entiende las negaciones ... cuando menos queremos que pase algo, más se nos repite.

Poco a poco puedes ir a aprendiendo a observarte desde la otra cara, la cara positiva, de esta forma de reaccionar que no te gusta. Y a partir de ahí, dar nombre a esta otra cara positiva, de modo que puedas definir un reto en positivo. Es decir, aprender a decirte:

LO QUE QUIERES CONSEGUIR Y LAS ACCIONES QUE PODRÍAS HACER, en lugar de lo que NO QUIERO SER o NO QUIERO HACER

  • No me quiero estresar lo transformamos con quiero aprender a quererme y cuidarme
  • No me quiero enfadar lo transformamos con quiero aprender a tener conversaciones constructivas
  • No quiero ser inseguro lo transformamos con quiero aprender a confiar en mí mismo y en los demás
  • No quiero ser impulsivo / a lo transformamos con quiero aprender a contar hasta diez y respirar antes de actuar
  • ...

Aprenderás a generarte un impacto de confianza y plenitud en tu vida presente y futura, cuando transformes tu percepción en ACCIONES en POSITIVO y te centres en potenciar tus fortalezas, en lugar de focalizar tu energía en arreglar defectos.


© Joana Frigolé