EL ROL DEL PSICÓLOGO-COACH EN LAS ORGANIZACIONES Y LA SOCIEDAD

Los/las psicólogos/as que empezamos a trabajar en las empresas y organizaciones en la década de los 80-90, ya teníamos claro que la aportación de nuestra profesión podía resultar muy valiosa.

Sin embargo, tuvimos que poner en juego nuestra creatividad para transformar unos conocimientos y unas técnicas que estaban más centradas en diagnosticar y evitar la patología y "lo que no funcionaba", que en detectar las fortalezas individuales y co- lectivas con el objetivo de potenciarlas.

Desde entonces, la realidad de cambio constante de la sociedad y la integración enriquecedora (ya veces también desvirtuando) de un gran abanico de disciplinas, nos han permitido ir generando conocimientos, estrategias y técnicas. Poco a poco hemos conseguido ser vistos como necesarios en un entorno profesional inmerso en creencias y paradigmas racionales-científico-técnico-económicas. En definitiva, un mundo, donde las emociones y la felicidad tenían poca cabida.

Así pues, el contacto con el sufrimiento y el impacto de la negación de las emociones en las organizaciones, ha permitido ir dibujando nuevas estrategias que, además de integrar el modelo de la Psicología Positiva, también sacan rendimiento, de forma multidisciplinar en las aportaciones de otras disciplinas.


©Joana Frigolé